Lenguas originarias: voces que laten y perduran

La idea detrás del proyecto

Jorge Adrián Lázaro Hernández

5/8/20241 min read

A close-up of an elder speaking passionately to a small group, surrounded by lush greenery symbolizing cultural roots.
A close-up of an elder speaking passionately to a small group, surrounded by lush greenery symbolizing cultural roots.

Lenguas originarias: voces que laten y perduran

En raíces vivas celebramos la riqueza de las lenguas indígenas, creando diccionarios digitales parlantes que mantienen vivas sus historias y saberes ancestrales. Imagina un libro que no solo guarda palabras, sino que te las susurra al oído con la voz de quienes las han heredado por generaciones. El proyecto "Diccionarios Digitales Parlantes de Lenguas Indígenas" es un esfuerzo colectivo entre la UNAM, el INAH y comunidades de México y Perú para transformar el patrimonio lingüístico en una experiencia viva y tecnológica.

Tecnología con Sentido Humano

Estamos trabajando con cinco lenguas que son verdaderos tesoros culturales: náhuatl, maya, zapoteco, popoluca e iskonawa. A través de la ingeniería lingüística, convertimos diccionarios impresos en plataformas interactivas accesibles desde cualquier teléfono móvil. Esto no es solo digitalización; es un acto de co-creación. Los hablantes nativos no son solo informantes, sino los protagonistas que validan cada término y graban los audios que dan vida al sistema. Por ejemplo, en el caso del iskonawa, una lengua con solo tres hablantes vivos, este registro se vuelve un puente vital para evitar su desaparición.

¿Por qué ahora?

En un mundo digital, lo que no está en la red corre el riesgo de ser olvidado. Este proyecto busca:

  • Preservar el patrimonio sonoro mediante audios auténticos.

  • Fortalecer la lecto-escritura en las comunidades originarias.

  • Cerrar la brecha digital con herramientas que respetan la cosmovisión de cada pueblo.

Cada palabra grabada, desde el ja’ (agua) en mayahasta el tsïk (casa) en popoluca, es una victoria contra el olvido. Juntos, estamos asegurando que el conocimiento ancestral no sea solo un objeto de estudio, sino una voz cotidiana que siga latiendo en el corazón de nuestra identidad.